Tuve que pasar por un largo período de reflexión y olvidarme de lo "correcto o incorrecto" que supone gastarte un poco más de pasta en cenar en uno de los mejores restaurantes japoneses de Madrid. Pero las tentaciones sensitivas y las historias que rodeaban a este pequeño y contraído restaurante ganaron la ofensiva.
Debo reconocer que lo primero que llamó mi atención fue la decoración, un tanto fría e informal; como bien definió un amigo, muy parecido a un NH Hotel. Y muchas voces. Variadas e incontenidas. Esperaba un ambiente algo más enmudecido, pero era tanta la emoción que se me pasó enseguida. Íbamos enchuletaos al restaurante, es decir, con una guía muy detallada que nos había relatado un asiduo del lugar, y la respetamos casi a pies juntillas. Dejamos un par de platos a la osadía del momento.
Empezamos con un Usuzukuri con salsa yuzu, un pescado blanco en lonchas con lígero sabor cítrico que hubiera disfrutado más si le hubieran puesto una banda negra al precio. A continuación un nigiri de huevas de bacalao con yema de huevo codorniz exuberante y otro de carne de erizo que me dejó mudita. Después llegó el futomaki de Huitlacoche con queso Arzúa. Fuerte y con temperamento. Y más tarde el plato estrella, el Ankimo: hígado de rape con cebolleta y salsa ponzu. Una textura delicadísima con el justo sabor a cítrico. Una inmensidad de plato que supo a poco. Y por último, una tempura de ortiguillas de mar. Amarga, insolente y prescindible.
La cresta fue el postre de yuzu con fresones. Un contraste perfecto entre el helado y la gelatina.
Un restaurante que merece más de una visita.
Dirección: Avda. Presidente Carmona 2
Teléfono: 91 417 6415
Precio: 60-70 euros (Cierra sábados mediodía, domingos)
Al plato vendrás valora - Paladar: 8.5 Servicio: 7
1 Comentarios a "Kabuki - restaurante japonés"
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Me encanta la comida japonesa. Capel la llamó cocina de "sofisticada simplicidad"; Barthes la situó en el centro de la semiótica en su libro El imperio de los signos. Al final es una especie de atención o de cuidado por el bocado.
El Kabuki es uno de esos restaurantes donde la devoción por los ritos de la comida japonesa llega más lejos: platos exquisitos, elaborados con cuidado y creatividad, arte que desaparece en unos segundos... Si los placeres que da el Kabuki estuvieran en un entorno más pausado, secreto o silencioso, entonces este lugar rozaría la categoría de templo. Dejémoslo en comida de altos vuelos en sala de aeropuerto.